CONOCEMOS CADA UNO DE NUESTROS LUNARES PERO NOS TRATAMOS COMO DESCONOCIDOS

sábado, 26 de noviembre de 2011

- El caso es que me fui a casa y tenia pensado hacer lo que hago siempre, escribir mi diario, como hago siempre desde que mi madre me regalo uno a los diez años. Es donde vuelco todo, todo lo que siento, todo va a parar a esa libreta que escondo en el segundo estante detras de una sirena de cerámica horrible. Y entonces comprendí que solo iba a escribir cosas que debería contarte a ti
- ¿Que cosas eran?
- Iba a escribir: Querido diario; hoy me he convencido de que esta bien abandonar, no correr riesgos, seguir la corriente, sin dramas, solo no es el momento. Pero mis razones no son razones, son excusas. lo que hago es esconderme de la realidad y la verdad es que tengo miedo Stefan, miedo de que si me permito ser feliz por un momento, el mundo se va a venir abajo y no sé si podria superarlo.
- ¿Te cuento yo lo que escribiría?: Se llama Elena. Hemos hablado. Ha sido precioso. Entonces salió el Sol y la realidad se impuso, pero esta es la realidad, aquí, ahora...

No hay comentarios:

Publicar un comentario